Las cucarachas del garaje

El modelo de comunicación de la Programación Neurlingüística (PNL) analiza, entre otras cosas, el porqué dos personas que reciben los mismos estímulos no tienen la misma resupuesta. El motivo es porque cada uno de nosotros omitimos, distorsionamos y generalizamos la información que proviene del mundo de distitas maneras. Estos filtros con los que tamizamos la realidad se ven además alterados por nuestros valores, creencias y expectativas. Una vez realizado todo este mecanismo de filtrado nuestra mente realiza una representación interna de la realidad, y es dicha representación interna la que ejerce de base de nuestra conducta, de nuestra manera de comportarnos, de aquello que  se confunde muchas veces con nuestra forma de ser.

¿Alguna vez has escuchado la frase “las cosas son como son”? ¿o esa otra “yo soy así y no puedo cambiar”?, pues bien, ambas quedan en entredicho con la PNL. Primero porque deja claro que las cosas no son como son, sino que son como cada uno las representa después del mecanismo de filtrado; y después porque existen sencillas herramientas que nos permiten trabajar con esas omisiones, distorsiones y generalizaciones para conseguir cambiar el modo en que representamos la realidad, y asi modificar nuestra conducta, y todo ello sin dejar de ser quien somos, sino todo lo contrario, acercándonos más a nuestra esencia y permitiéndonos eliminar las creencias, valores y expectativas que nos han ido introduciendo desde nuestra niñez, esas historias que nos han hecho creer que son nuestras… ¿son tuyas?, ¿son de tus profesores?, ¿de tus padres?, ¿de la canción que tanto escuchabas?, ¿del cómic que leíste?, ¿de aquella vecina insoportable…?

Alguna vez te has preguntado de donde vienen tus creencias… ¿qué crees que es bueno? ¿por qué te sientes culpable? ¿en qué consiste tener éxito? ¿qué es para tí la felicidad? ¿debes disfrutar o sacrificarte? ¿hormiga o cigarra…?

Y siguiendo con los insectos voy a poner un ejemplo: durante unos 30 años he sufrido lo que se conoce como fobia a las cucarachas… sí, ya sé, es algo común eso de no sentir mucho cariño por semejantes bichos, pero lo mío era tremendo… sudor frío, palpitaciones, temblores… he llegado a dormir en el coche por no atravesar el garaje en el que había una o dos cucarachas en el suelo… heavy ¿verdad?

Pues bien, mis creencias eran las siguietes: “Laura, eres una cobarde, tienes miedo, no puedes controlarlo, no eres capaz de enfrentarte a un par de bichos de 2 cms, necesitas alguien a tu lado que sea valiente y las quite de tu caminos, si no eres capaz de enfrentarte a esto ¿cómo vas a enfrentarte a la vida?”… Y así, con “lindezas” de ese tipo, las noches de verano esperaba encontrar cucarachas en el garaje, lo que acabó provocando que evitara llegar de madrugada para no tener que enfrentarme a ellas: mis creencias, valores y expectativas alteraban claramente mi conducta…

Conocer las herramientas de la PNL me ha permitido conseguir que todo eso cambie, y después de 30 años, he dejado de padecer esa fobia (gracias inmensas a Félix, Malena, y, por supuesto, a Gustavo, Techu y  todos mis compañeros de IPH).

Desde hace unos meses he logrado cambiar mis creencias, mi comportamiento e incluso la respuesta inconsciente de mi cuerpo (ya no hay sudor, ni temblor, ni carne de gallina). Y esta noche acabo de llegar a casa y había un par de cucarachas en el garaje. Las he visto y he sonreído, sabiéndome dueña de la respuesta de mi cuerpo. He bajado del coche, me he agachado junto a ellas, las he mirado a la cara y… las he hecho una tremenda pedorreta. Estoy muy satisfecha de haberme liberado de mi miedo y me siento mucho más yo, mucho más auténtica… mucho más Laura que antes.

Quería compartirlo con vosotros porque, desde mi punto de vista, todos somos capaces de vencer nuestros miedos para dejar de limitarnos, para crecer. Vivimos en constante cambio, en evolución, y de nosotros depende ser quien realmente queremos ser por encima de nuestras creencias limitantes. Somos aquello que creemos ser, aquello que nos representamos a nosotros mismos tras ejecutar nuestros filtros. Como dijo Henry Ford “Tanto si crees que puedes conseguirlo como si crees que no puedes, tienes razón”. Es así de facil, sólo tienes que decidir si crees que puedes o si crees que no. Y acabo con otra frase que acabo de encontrarme en Facebook compartida por Mónica GB, coach con quien tuve el placer de coincidir en la formación en PNL:

“Si no quieres correr riesgos en la vida, ya has decidido que no deseas crecer”. Shirley Hufstedler.

Pues eso… buen fin de semana.

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La felicidad

A Emilio Duró le definen como “el gurú de la felicidad”. A mí sus palabras, siempre rápidas y seguras, suelen hacerme sentir muy bien, por eso de vez en cuando le busco en You Tube con el fin de recargar el nivel de optimismo de mis baterias.

Al final de este texto tienes el video que acabo de ver. Se trata de una entrevista en el programa de Jesús Quintero “El loco soy yo”. Si aún no la has visto tienes dos opciones:

  1. Pasar de largo y no dar al play: tú sabrás dónde se encuentra la curiosidad que te empuja a asomarte a una puerta entreabierta
  2. Dar al play y escuchar su teoria: desde mi punto de vista la opción más inteligente porque, como dice el propio Duró, la gente que no sigue buscando respuestas no es inteligente… la inteligencia es la duda.

Antes de llegar al vídeo te dejo, a modo de breves pinceladas, algunas de sus palabras:

  • Ojalá nunca cumplas tus sueños… para disfrutar de seguir teniéndolos.
  • Fíate de tu intuición: si estás aquí es porque un montón de antepasados  (somos los descendientes de los más “malos”) sobrevivieron a sus semejantes gracias a ella.
  • Las personas no tenemos que ser como somos, sino como debemos ser.
  • Tú eres lo que piensas ahora, si mañana piensas otra cosa, eso serás mañana.
  • Antes nuestros padres nos dejaban tierras (terratenientes), después capital (capitalismo), el futuro, sin embargo, es del talento.
  • No trabajes para una persona triste… las emociones se contagian….

Y mi preferida :

  • No he visto nunca a nadie que se dedique a ayudar a los demás que no sea feliz y no he visto a nadie que sea egoísta que sea feliz.

Además habla de cuerpo, de alma, de emociones… del sentido de la vida… Venga… ¡dale al play!

Indignados

Amanece en Benidorm, donde estoy de vacaciones con mi marido y mis hijas, aprovechando la casa que aquí tienen mis padres para disfrutar del mar, y llevo ya un rato sin poder dormir, tratando de reflexionar sobre el pedazo de realidad que ocupa esta mañana mi mente consciente.

 Benidorm, una ciudad llena de neones y de ruido, llena la basura que produce la avaricia desmedida de los zombies del consumo… comida barata, ropa barata y un montón de objetos baratos que ni los niños ni los adultos necesitamos para nada pero a los que acudimos atraídos como moscas a la miel sin preguntarnos cuantas personas –indignadas o no- han trabajado en condiciones lamentables para que nosotros podamos tener otro juguetito que se convertirá en basura antes de que nos queramos dar cuenta.

En las noticias hablan de que nuestra sociedad está indignada, que quiere una democracia real ya y que está harta de que los señores malotes de los bancos y los poderes públicos abusen de nuestros derechos, pero ¿y cada uno de nosotros?  ¿no estamos también abusando de los derechos de otros?

No pretendo con esto criticar en su totalidad el movimiento de los indignados, pues me parece muy bien que surjan alternativas frente a cualquier abuso de poder, pero sí pretendo hacer una reflexión sobre cual es nuestra realidad privilegiada y sobre qué podemos hacer además de continuar quejándonos y tomando plazas públicas.

Ayer Silvia, una persona a la que admiro mucho y que acaba de regresar de África, subía a Facebook esta foto:

y la acompañaba del siguiente texto: “Su escuela son 10 palos y su pupitre 100 piedras, soportando 43 grados y sin agua durante 8 horas, pero ellos no están indignados!!!”, y esa simple reflexión, acompañada de todo el consumismo voraz que me rodea en este Benidorm de pleno agosto y en el que caigo como una pardilla más no me deja dormir.

Silvia acude frecuentemente a Kenia para revisar como el dinero que recauda durante el año a través de la Fundación Vipeika, que ella misma ha creado, se va transformando ladrillo a ladrillo en escuela, comedores y comida. Ella sabe que somos privilegiados porque contamos con el conocimiento y los recursos suficientes para poder trabajar en lograr el cambio que queremos en el mundo, y creo que eso es lo que quiere trasmitir con la frase de la foto, que lo que debemos hacer es trabajar en ello y dejar de quejarnos.

Conozco a algunas personas que creen realmente en su capacidad para cambiar las cosas, y por eso dedican gran parte de su tiempo a aportar soluciones desde las asambleas de barrio que se han creado a partir del movimiento de los llamados indignados, gente que trabaja en proyectos y propuestas concretas y se marca unos objetivos específicos que estoy convencida conseguirán si trabajan con pasión y confianza.

También conozco a gente que, como Silvia, comprende que el sentido de nuestras vidas no está en pedir sino en dar, y trabaja en ello convirtiendo en realidad la enorme capacidad de cambiar el mundo que tiene cada persona… y conozco a gente que, como Mª Jesús, se da cuenta de que en el hospital donde trabaja se desperdicia mucha comida, y tiene el coraje de plantearlo a la gerencia y conseguir que se esté trabajando para que toda esa comida se traslade a diario a comedores sociales… y conozco a gente como Mar, que donó a un proyecto solidario toda la indemnización que recibió de un acuerdo de despido porque sentía que no se la merecía –ya que se marchó ella voluntariamente- ¡eso sí que es ser consecuente ¿verdad?, ¿qué habrías hecho tú?!

Desde mi punto de vista tan sólo dando recibimos. Admiro enormemente a estas personas y entiendo que a Silvia le indigne la indignación… ¡tanta gente quejándose que podría realmente levantarse y trabajar en cambiar el mundo!

Y yo… ¿qué estoy haciendo?… y  tú… ¿qué estás haciendo?

 

 

Aprendí y Decidí

Acabo de leer este texto de Walt Disney y desde mi punto de vista es algo que merece la pena leer, interiorizar y vivir. Es un regalo para todo el que lo lea.

“Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar.

Decidí no esperar las oportunidades sino yo mismo buscarlas.

Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución.

Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis.

Decidí ver cada noche como un misterio a resolver.

Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran mas que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.

Aquel día deje de temer a perder, y empecé a temer a no ganar.

Descubrí que no era yo el mejor, y que quizás nunca lo fuí, me dejó de importar quien ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamarle a alguien “Amigo”.

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “El amor es una filosofía de vida”.

Aprendí que debo de dejar de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente.

Aprendí que de nada sirve ser luz, si no vas a iluminar el camino de los demás.

Decidí cambiar tantas cosas….

Aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad. Desde aquel día ya no duermo para descansar, ahora simplemente duermo para soñar………….”

Walter Eliseo Disney

 

 

 

 

 

 

 

 


 

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La primavera

He renovado la imagen de la cabecera… ¿será porque ha venido a mi mente aquello de “renacer en primavera”?… Pues un poco es por eso, sí, pero para ser sincera el verdadero motivo es que mucha gente no se daba cuenta de que -por aquello de “mi punto de vista”- la mirada de la imagen anterior era la mía, ¡y todo por presumida!, por elegir una foto con una mirada “divina” tras un estupendo maquillaje… ¡en fin!, confío en ser reconocida en ésta, aunque también está adornada con una nada fina línea de eye-liner, ¡faltaría más!

También he seleccionado un paisaje, y lo he hecho, además de por su belleza, por lo que simboliza para mí: un camino en la vida, una luz que ilumina el sendero, una puerta cerrada pero con un muro fácil de saltar… y  todo en Extremadura, en primavera y en la semana que ha hecho su aparición en este hemisferio del planeta… ¡tal vez cambie la imagen con cada cambio de estación!, es una manera de participar de la magia de la naturaleza, de tener una pequeña conexión con ella en este momento en el que los seres humanos poco a poco estamos perdiendo la intuición animal que nos conecta con el planeta en que vivimos, con nuestra Madre Tierra.

Resulta curioso pensar, como me han recordado hoy en mi clase de yoga, que en el ciclo de la naturaleza el otoño es el momento de siembra, el invierno el reposo para que maduren las semillas,  la primavera el momento en el que brota de nuevo la vida y el verano comienza dando frutos y acaba con el descanso, con el final del ciclo, en que los frutos se funden en la tierra para abonar el siguiente…

Y digo que resulta curioso porque, desde mi punto de vista, mi ciclo vital este año se ha desarrollado de una manera muy similar, os lo explico:

  • El otoño ha sido el momento en el que he sembrado:  leí un montón de información para reorientar mi vida y decidí realizar varios cursos formativos que han sido claves .
  • El invierno lo he dedicado a reposar todo lo que he aprendido y a observar los cambios que se producían a mi alrededor, los cambios que yo misma había provocado.
  • La primavera acaba de comenzar, y siento que es el momento en el que tiene que brotar todo aquello para lo que me he estado preparando. No sé si daré flores bellas o frutos dulces, pero sé que he puesto todo de mi parte y que he sentido como se abonaba el terreno a mi alrededor ¡gracias por ello!
  • El verano es aún un misterio… pero ya os iré contando ;-) .

 

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¿No tengo tiempo?

No tengo tiempoIba a comenzar este post con una frase de disculpa por no tener ultimamente mucho tiempo para dedicarle al blog, pero según la he escrito me he dado cuenta de que no era más que una excusa, y como estoy un poco cansada de la “excusitis” he decidido rectificar y escribir que sí tengo tiempo, pero que lo dedico a otras cuestiones con plena consciencia de que así lo hago.

¡Desde mi punto de vista el tiempo es demasiado valioso para dejarlo en manos de la inercia!

En general no me gusta quejarme, pero especialmente eso de quejarme de la falta de tiempo me pone de los nervios… y eso que reconozco que muchas veces se me escapa la frasecita, acudiéndo a mis labios sin pensar.

¡Pues sí! ¡claro que tengo tiempo!, concretamente 24 horas al día, como todo el mundo… así que a ver si me muerdo la lengua la próxima vez y, como he hecho en este post, antes de quejarme recapacito. Ya soy mayorcita para asumir la responsabilidad que tengo para distribuir las horas de mi día y los días de mi vida.

He decidido tener un montón de actividades con las que llenar mi tiempo: trabajo, amigos, familia, lecturas, pnl, coaching, yoga, descanso, películas… y todas ellas me parecen apetecibles. Quiero disfrutar de todo y a veces la paciencia no me acompaña en el trayecto, un trayecto cuyo vehículo es un cuerpo de 41 añitos que necesita descansar de vez en cuando… así que apagaré la luz y daré por concluído el día de hoy mientras trato de encontrar ese espacio entre la consciencia y el sueño en el que me encuentro realmente cómoda y en el que siento que la lucidez me ilumina.

Y tú… ¿qué haces con tu tiempo?, ¿como organizas tus pensamientos antes de dormir?… ¡buenas noches y que descanses!, mañana te esperan 24 horas; decide como las quieres vivir y trata de no malgastarlas ;-)

Iñaki

Iñaki tenía hambre y le pase mi sándwich. Se sentó frente a mí, comenzó a comer y me dio las gracias mirándome a los ojos con una mirada limpia. “-¿ No iba a ser tu comida, verdad?. ¡A ver si ahora te voy a dejar a ti sin comer! -No, tranquilo, era para merendar… ya me compraré otra cosa.”

Era sábado, yo iba en el tren hacia mi curso de PNL y en la estación de Pirámides Iñaki entró en el vagón con la cabeza alta, pidiendo amablemente ayuda para comer. Mientras comía me contó que no tenía mucha familia que le pudiese ayudar; su madre vivía, pero en un pueblo de Valladolid y no quería darle un disgusto detallándole su situación. Afortunadamente tenía una vivienda, aunque no pudiese pagar gas y la luz , pero tenía algunos amigos de los que tirar para poder usar la lavadora o el agua caliente (de hecho su limpio aspecto contrastaba con el hecho de que estuviera pidiendo en el tren).

Me dijo que como la gente es generosa en Navidad había conseguido unos 300 euros para invertirlos en un curso de Formador de Monitores de ocio y tiempo libre, porque creía que podía ser un buen camino hacia su objetivo: encontrar trabajo y no desesperarse. El hecho de tener un objetivo claro y unos pasos definidos para conseguirlo hacía que fuese más facil de llevar la dura realidad de tener que pedir para comer.

Llevaba varios currículums en su mochila, por si se le presentaba la ocasión de entregarlos, y una vez a la semana acudía a una biblioteca para conectarse a Internet a ver su correo electrónico. Como desde mi punto de vista una persona con el valor de afrontar una situación tan difícil con semejante firmeza y perseverancia se merece una oportunidad, decidí llevarme uno de sus currículums y lo he subido al siguiente enlace: Currículum Iñaki por si alguno de vosotros sabe como echarle una mano.

… Yo podía haber elegido pensar que algo habría hecho Iñaki para merecer ir pidiendo por los vagones, o incluso pensar que no me contó la verdad, pero elegí confiar y tratar de ayudarle, al igual que hace unos días alguien decidió confiar en mí, ¡GRACIAS!, y seguro que en algún momento alguien decidió también confiar en ti ¿verdad?.

Existen fuerzas en el Universo que ponen en nuestro camino los medios para devolver la ayuda que nos ha llegado. Todos tenemos la oportunidad de cambiar algo en el mundo, y como en la película “Cadena de Favores”, es un gran proyecto que cuando alguien reciba ayuda se establezca una secuencia de favores que hagan de la vida algo más bonito, ¿tú qué crees?

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos,

Este año he sido buena, pero además creo que también he sido valiente, pues he comenzado a dejar de quejarme para actuar y cambiar algunas de las cosas que estaban ocupando demasiado sitio en mi vida y que no me aportaban nada positivo. Aparentemente puede que parezca que todo sigue igual, pero desde mi punto de vista, que en este caso no es otro que una mirada hacia mi interior, todo está más limpio, más diáfano.

Sé que hace muchos años que ya no os escribo pero uno de mis cambios consiste en volver a creer en la magia, así que aquí estoy, como cuando era una niña, esperando con ilusión que se cumplan mis deseos. No son fáciles de envolver, podéis dejarlos bajo el árbol para que desde allí se vayan deslizando por la casa y por el resto del mundo que me rodea. Este año os pido:

  • Que tanto yo como mi familia y amigos sigamos teniendo buena salud.
  • Que las almas de aquellos que se han ido sigan su camino para alcanzar la luz.
  • Que mis hijas (y los niños en general) mantengan su alegría y sus ganas de ser mejores, que convivan en paz con lo que no les gusta de sí mismas.
  • Que mi marido descubra que el cántaro está medio lleno, no medio vacio.
  • Que el mundo aprenda que la verdadera magia reside en dar, no en recibir.
  • Y para mí te pido saber dar de mí misma todo lo bueno que tengo para contribuir a la prosperidad del mundo en el que vivo.

Confío en la magia. Gracias y féliz reparto…

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El mayor espectáculo del mundo

Hoy he ido al circo, concretamente al montaje de navidad del Price.

No me gusta mucho el circo, porque no me resulta agradable ver el estado en el que se encuentran los animales que utilizan para sus números, pero en esta ocasión, salvo un número muy elegante con un caballo, no había animales. El espectáculo consistía en equipos de personas demostrando en la pista unas habilidades excepcionales: posturas impensables, piruetas alucinantes, saltos increíbles, coordinación excelente, originalidad, armonía, sentido del humor… desde mi punto de vista algo admirable, admirable de verdad.

Y yo, que soy muy de citas, me he acordado de una que leí recientemente, algo así como: “No son los golpes ni las caídas las que hacen fracasar al hombre; sino su falta de voluntad para levantarse y seguir adelante”. Y me he acdordado de ella porque pensaba en las innumerables caídas que habrán tenido que pasar hasta lograr hacer el salto correctamente, la cantidad de veces que habrán tenido que repetir cada número hasta lograr la coordinación adecuada, los años de duro ejercicio para lograr la fuerza y flexibilidad requerida para esas posturas tan bellas y que parecen imposibles, la cantidad de veces que habrán luchado contra una voz interior que les decía “no puedes”, la cantidad de fracasos antes de los aplausos… pero para el ser humano todo es posible, si se lo propone y trabaja manteniendo la ilusión.

Para mí esa es la clave, la ilusión, la motivación… y ¡qué pocas caras de ilusión se ven en el metro por las mañanas ¿verdad?!. Nos decimos que no podemos hacer otra cosa porque tenemos que pagar facturas, porque tenemos una hipoteca, porque la realidad es otra cosa… Pues bien, lo primero que debes saber es que existen tantas realidades como individuos, ya que la realidad es lo que recogen nuestros sentidos pasado por el filtro de nuestras experiencias, y como tus experiencias y tu forma de percibir son únicas, tu realidad también lo es. Mantén viva la ilusión por lo que eres realmente, por lo que hay dentro de ti. Silencia esa voz interior, esas voces repetidas que tantas veces has escuchado en otros, otros cuya realidad no era la tuya. Hazo y conseguirás vivir en una realidad mucho más cercana a tus deseos. Tal vez no lo consigas a la primera, pero ya sabes… te levantas y lo vuelves a intentar.

Y acabo con otra frase que desde que leí por primera vez me repito varias veces todos los días. La comparto contigo porque creo que es un buen mantra, algo que te será útil para tener un buen diálogo con la persona más importante de tu vida: tu mismo… Si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, tienes razón… como ves es fácil: sólo tienes que elegir lo que quieres creer… y que comience el espectáculo.

Aquí estoy de nuevo

Hace varios meses que tengo el blog abandonado. Ha sido un periodo de búsqueda, como tal vez se pueda deducir de mi último post. Prometí escribir siempre con la intención de encontrar el lado positivo sobre aquello que escribiera, y, sinceramente, en este periodo no he tenido muy firme esa sensación de  positividad interior, ha sido como si una nube de humo oscuro se hubiera instalado justo frente a mis ojos, dejando mi punto de vista ciertamente borroso.

También he de reconocer que, a medida que pasaba el tiempo, más me exigía a mi misma de cara al contenido de esta nueva entrada… tanto tiempo de espera implicaba retomarlo con algo realmente bueno, con unas reflexiones a la altura de todos vosotros, sobre todo de aquellos que me habéis dado un toque diciendo que echabais de menos mi punto de vista.

Me estaba poniendo el listón muy alto y estaba dejando a los miedos pasear por mi cerebro como Pedro por su casa, pues, como dice Sergio Fernández, precisamente en un libro titulado “Vivir sin miedos”, la perfección es enemiga de lo bueno, y buscando el post perfecto me he negado la oportunidad de escribirlos y, lo que es peor, os he negado a vosotros la posibilidad de leerlos.

Gracias a todos los que habéis leído este blog en alguna ocasión, gracias a los que habéis comentado mis entradas, gracias a todos los que me habéis pedido que volviera a escribir, pues sin vosotros ésto ni me haría ilusión ni tendría ningún sentido; gracias muy especiales a quien leyó en voz alta mi “mundo de Alicia”, fue un detalle precioso y aún estoy conmovida; gracias también a quien, después de casi 25 años sin decirme nada, me dijo que echaba de menos mi punto de vista.

Aquí estoy de nuevo, permitiéndome no ser perfecta y con la ilusión de recuperar así un hábito que me ha dado muchas satisfacciones. A los que aún no lo habéis hecho os invito a que os suscribáis, lo podéis hacer desde la parte superior de la columna de la derecha.